Antes de que estudiara nutrición estaba segura de que la grasa era el peor alimento sobre la faz de esta tierra, pero a lo largo de mis estudios he aprendido sobre el uso y la necesidad que tiene nuestro cuerpo de este macronutrimento. Hay varios tipos de grasas y se clasifican de diferente manera, una por su composición y otra por su origen. Las hay aceites (líquidas, como el de canola u olivo), grasas (duras, como la manteca y mantequilla) y también de origen animal o vegetal.
No pretendo dar una clase teórica sobre cómo su uso es diferente, solo unos consejos para usar las grasas de la manera más saludable posible.
- Nunca reutilizar un aceite que ya haya sido calentado. Los únicos dos que se pueden llevar a altas temperaturas y luego enfriarse y luego volverse a calentar son el de olivo y el de aguacate, pero nunca mas de dos veces.
- Consumir cantidades moderadas de mantequilla y manteca de cerdo. ¿Por qué? Por su alto contenido en colesterol.
- Evitar los alimentos industrializados que tengan grasas trans o aceites vegetales hidrogenados. Son artificialmente solidificadas y mantienen esta estructura después de la ingesta, esto es perjudicial para el corazón y para el cerebro. Las grasas trans son ácidos grasos que se forman cuando los aceites vegetales se procesan y se transforman en más sólidos o en un líquido más estable. Aparecen etiquetadas como grasas hidrogenadas.
- Un uso recomendable del aceite de olivo es usarlo como parte del aderezo para la ensalada.
- Comprar un aceite que sea de un solo tipo de grano, no mezclados, ya que la temperatura de calentamiento no es igual.
- Si vas a freír en mantequilla (no muy recomendable) calienta antes un poco de aceite para así evitar que se queme la mantequilla y se sature.


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