
Vas tranquilamente con algunos amigos en tu auto por un camino de tierra, de la nada una bala entra de lado a lado, por suerte nadie sale herido. Esto seria una cosa común si fueras un soldado en un campo de batalla activo. Durante la guerra en Irak el sector defensa de Estados Unidos se dio cuenta de que el número de naciones y de grupos extremistas con acceso a entrenamiento militar de calidad había crecido rápidamente; y es que el numero de francotiradores durante esta guerra fue muy superior al que se esperaba, de esta manera DARPA decidió enfocar sus esfuerzos en un dispositivo que permitiera localizar al tirador, en términos de distancia y dirección.
Primeramente explicaré cómo puede un sistema lograr esto:
Es común que vamos caminando por la acera y escuchamos a lo lejos la sirena de una ambulancia o patrulla, mientras esta se acerca escuchamos cómo el sonido de la misma cambia: al acercase parece mucho más agudo mientras que al alejarse se vuelve más grave. Esto se conoce como efecto doppler y puede describirse como el cambio aparente en la frecuencia del sonido de acuerdo con la velocidad de la persona que escucha y del objeto que emite el sonido. Boomerang aprovecha este efecto para ofrecer una dirección y distancia probables.
Hasta este punto podríamos pensar que su funcionamiento es bastante simple pero añadamos algunos agentes complicantes: Boomerang es usado en vehículos a una velocidad de hasta 100 km/h, elimina la interferencia ocasionada por edificios, es compacto, no más grande que una caja mediana pero sobre todo es económico.
Boomerang utiliza una serie de micrófonos en su estructura para calcular las diferencias en el sonido y así calcular su origen. De igual forma Boomerang está diseñado para detectar la explosión sónica causada por la bala al romper la barrera del sonido; esto permite que Boomerang distinga entre un disparo y otras clases de explosiones.
La aplicación militar de Boomerang es evidente pero, ¿cómo podría ayudar a ciudades violentas (por ejemplo: Chihuahua, Juarez.)?. Imaginemos una red de estos dispositivos montados en semáforos, estaciones de vigilancia, patrullas, ambulancias e incluso edificios gubernamentales que permitieran ubicar con gran exactitud el punto exacto desde se realizó un disparo. Versiones alternas de Boomerang incorporan un sistema de cámara de respuesta rápida que enfoca el punto desde el cual se realizó el disparo o por lo menos la dirección del mismo; esto permitiría que sin importar el punto de la ciudad donde se encuentren, las posibilidades de realizar un disparo sin ser captado por cámaras sean escasas. La oportunidad de crear un sistema de seguridad dinámico que permita amoldar la disposición de las cámaras seria un fuerte golpe para los criminales.
Como podemos observar, la tecnología e ingeniería militar pueden traer grandes beneficios a la sociedad civil, es lamentable que estos sean los menos en una rama de la ingeniería con un propósito tan poco humano como “matar mejor”. La sociedad debe recordar que el mejor sistema de vigilancia es la sociedad misma y que la forma mas fácil de solucionar un problema es no ser parte de él.
Nuestro país enfrenta tiempos difíciles, pero les dejaré un dato que espero los haga sentir esperanza: Se calcula que en Mexico las fuerzas del crimen organizado no superan siquiera los 350,000 personas. Somos un pais de 113 millones de habitantes; hay mas personas dispuestas a hacer el bien y es por estas que nuestro país es grande.
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