¿Será porque no nos gusta complicarnos la ya de por sí complicada existencia?
Puede ser. He platicado con mis hermanos al respecto (quienes se dedican a eso de las telecomunicaciones) y entre que uno se salta la página de Economía y Finanzas en el diario hasta la de Deportes y que el otro va directamente a la de las caricaturas, no logro una respuesta objetiva.
Lo curioso es que nos guste o no, este país nuestro (y tantos otros en la región) depende en algún porcentaje de la economía de otro o incluso de otra región aún más grande con un desarrollo mucho más consolidado que el de nosotros. A la gran mayoría nos resulta interesante esto de los números sólo cuando nos preocupamos por lo que pagaremos por algún bien o servicio o cuando, si se tiene la oportunidad de salir de viaje, miramos el tipo de cambio (frecuentemente, el del dólar contra nuestro maltratado peso).
Yo estoy convencido de que si tuviéramos un poco más de visión, apoyo y por qué no, valor para ser empresarios, tendríamos la necesidad de entender un poco más sobre el tema. Es entonces cuando lo que ocurre con la Economía y los Negocios cobra relevancia.
Hablemos de recursos. En este caso, hablemos de uno que si bien es cuantificable y no renovable, poca atención ponemos a su paso y es sólo muy tarde que pensamos en el.
Hablemos del tiempo. Sí, de ese que se nos va como agua entre los dedos a diario. ¿Por qué no usamos un poco para entender al menos qué es lo que ocurre a nuestro alrededor? Estamos iniciando un año, un nuevo ciclo y seguramente una lista más de buenos propósitos. Hagamos pues uno más, hagamos el propósito de interesarnos en las alternativas que tenemos a la mano para cuidar otro de los recursos igualmente complicado de generar a diario, el dinero. Sí, dediquemos un poco de nuestro tiempo a aprender técnicas sencillas para salvar un poco de nuestro dinero.
Aprendamos este año a leer en nuestra cotidianidad cómo cumplir algunas metas financieras con hábitos sencillos que pueden darnos gratas sorpresas. Ahorrar lo que gastamos en el café y las donas de cada mañana, en las propinas de todos los días, en ese antojito de cada media día, a la vuelta de un mes se puede convertir en una buena salida a comer o cenar o en una buena tarde de cine con la familia o amigos para las que decimos no tener fondos.
Aprendamos a explicarnos lo que ocurre a nuestro alrededor en la economía, a identificar esas áreas de oportunidad que podrían ser nuestra independencia o al menos una fuente adicional de ingresos con nuestro propio negocio, al final, ser un poco más cultos en estos temas a nadie le vienen mal.
Hoy por hoy, ¿cuántos de nosotros sabemos cuál es el monto que necesitaríamos tener ahorrado si nos quedamos sin empleo? ¿conoces cuánto tendrías que tener en la cuenta de banco para dejar protegidos a los tuyos? ¿sabes cuánto tiempo pasa en promedio para volver a encontrar un empleo como el que actualmente tienes? mejor aún ¿tienes idea del ingreso promedio que tiene un egresado universitario de los colegios privados o públicos en nuestro país? ¿cómo responderías a alguien que te pregunte sobre una buena opción educativa para ser el día de mañana una persona rentable?
Bueno, muchas de estas respuestas están en estos complicados temas de economía y negocios, pero aquí los abordaremos de una forma accesible, tanto que podríamos explicarlos a nuestros hijos pequeños y abuelos con poco interés en el tema y seguramente podrán entendernos. Lo único que tienes que invertir es un poco de tiempo en esta sección.
Lo demás corre por cuenta mía.
Saludos cordiales

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