Columnas, El Bodegón de las Cebollas — November 21, 2011 at 8:20 pm

Mudanza perfecta.

He vivido aproximadamente en 25 casas distintas a lo largo de mi vida, contemplando que viví más de 10 en una misma, esta cifra representa casi una mudanza cada 6 meses, por lo cual, si alguien es experta en mudanzas soy yo. He pasado de la mudanza que dura más de una semana donde todo se rompe y se pierde al llegar a la nueva casa, hasta la mudanza ordenada, cómoda y rápida. Aquí dejo lo que he ido aprendiendo sobre este “arte”…

Implementos necesarios para una mudanza perfecta
  1. Periódico, mucho periódico.
  2. Bolsas negras gruesas y grandes.
  3. Plumón para marcar las cajas
  4. Plástico de burbujas grande.
  5. Cinta canela.
  6. Cajas de cartón grandes.
Mi primer consejo antes de iniciar tu mudanza, es que debes estar dispuesto a deshacerte de muchas cosas que ya no utilizas y que no, no vas a utilizar nunca más; aunque estén llenas de recuerdos y sean muy amadas, debes aprender a dejar atrás todo aquello que ya no necesitas.
Deshacerte de las cosas que te sobran le dará un respiro a tu vida en más aspectos de los que imaginas, así que prepara una bolsa negra grande donde destinarás todo aquello que ya no te sirve pero puede servirle a otros, otra donde pondrás lo que ya no sirve y francamente es basura. Lo que ya no sirve para tí, puedes regalarlo a tu personal de limpieza o dejar la bolsa abierta en la calle, seguramente alguien lo recogerá y créeme que lo agradecerán y le darán mejor uso del que tú le das.
Unos días antes:
  • Alista una maleta con ropa para dos días mínimo. No olvides incluir tu desodorante, cepillo dental, etc. ni tampoco ropa de cama. Prepárate como si fueras a salir de viaje porque prácticamente no estarás en la comodidad de tu casa al menos por un par de días.
  • Trata de consumir todo lo que tengas en el refrigerador y no abrir más alimentos que necesiten refrigeración, no hay nada más triste que tirar la comida porque no tendrás donde conservarla fresca. Consume las latas y demás alimentos que tengas en la despensa, aliviará el trabajo de la empacada y transportación.
  • Es recomendable que comiences a empacar habitación por habitación. Es común que en la desesperación de querer guardarlo todo rápido, abrimos un cajón, lo vaciamos, sacamos algunas cosas que queremos conservar y otras que ya no sirven y antes de empacar las primeras, ya estamos abriendo otros cajones o sacando las cosas del ropero, lo cual nos lleva a un caos total en toda la casa. Toma una caja, anota en la tapa con letras enormes y mayúsculas (por ejemplo): RECAMARA JUAN, abajo de esta anota: buroes. Vacía cada cajón de tus buroes en una bolsa distinta y pon las bolsas en la caja. Haz lo mismo con el tocador y los cajones de la ropa.
  • No olvides pegar cinta canela alrededor de los cajones para que no se vayan abriendo y lastimando durante su transportación (checa que esta no lo dañe al despegarla, si es así, utiliza una tira de papel para proteger). Otra idea es amarrar los cajones de los muebles con la cinta sin sacar las cosas que hay dentro, pero esta es sólo para valientes porque el peso de los muebles será mayúsculo, aunque ahorra casi el 50% de la empacada.
  • Para la ropa que tienes en gancho lo más recomendable es sacarla tal como está y doblarla en sí misma con el gancho, ponerla en una bolsa negra, anudarla y pegarle un papel donde lleve anotado: CLOSET JUAN, claro que si tienes maletas lo mejor es colocarla en ellas.
  • Márcalo todo. No hay nada más desquiciante que llegar a tu nueva casa y no saber qué caja o bolsa corresponde a qué habitación y estar abriéndolas todas y sacando su contenido por doquier sin saber qué hay en cada una buscando tus artículos de primera necesidad.
  • La cocina es uno de los lugares más difíciles de empacar. Empieza por cubrir la loza con periódico y guárdala en una caja previamente forrada por dentro con plástico de burbujas, no es mala idea echar los trapos de la cocina hechos bola para proteger más las frágiles vajillas, nunca está de más cualquier protección. Los sartenes, cubiertos y tuppers no representan mayor problema, échalos en una caja o bolsa negra. No olvides etiquetar.
  • Los productos de cuidado personal quedan perfectos en una cubeta o tina, así evitarás que al derramarse (siempre, siempre sucede) ensucien otras cosas, de esta misma manera puedes transportar los productos de limpieza de la casa y los artículos de despensa que puedan derramarse.
  • Recuerda que los libros debes transportarlos en cajas pequeñas, y que debes pecar de exagerado a la hora de poner la cinta canela en ellas y todas las demás cajas de la mudanza (ciérrala y pon un par más de tiras transversalmente).
Y bien, ahora ya tienes todo empacado y clasificado… pero hay tantas cosas que haz ido adquiriendo a lo largo de los años que son inclasificables y que realmente no tienen un lugar concreto en la casa, esas son el verdadero problema. Este es el momento, el triste momento de decidir si todos esos cachivaches te acompañarán a tu nuevo hogar. Piensa que si en este momento son un problema, cuando llegues a tu nueva casa serán un estorbo. Si tiene más de seis meses que no lo utilizas, no lo vas a utilizar más. Si no quieres deshacerte de ellos, te recomiendo que los empaques en una caja que diga: CACHIBACHES y que procures nunca abrir esta caja en tu nueva casa, déjala en lo más profundo de un closet y en unos cuantos meses reconsidera su apertura.
¿No necesitaste nada? ¡Pon precio y saca la caja al jardín, con lo que ganes, compra algo bonito para tu nueva casa! No tengas consideraciones con ningún objeto.
Después de tantas mudanzas y “ventas de garage“, he aprendido que realmente no necesito en casa nada más que mi cama, mi refrigerador y mi computadora. Todo lo demás sale sobrando y solo estorba. Ayer fui de compras con mi madre y le dije: “no quiero comprarme más cosas hasta no deshacerme de las que ya no uso“.
¡Mucha suerte!

Sígueme en Twitter: @barrerix

Comentarios

Leave a Reply