Después de tener una discusión política ayer en la noche con varios tuiteros, decidí escribir sobre un tema más ligero. También, lo reconozco, como manera de descubrir si somos pocos o muchos quienes compartimos esta adicción. Como dicen en AA, el primer paso es reconocer que la tenemos.
Dice EuropaPress que la red social de Facebook y Twitter causan más adicción que el alcohol y el tabaco.
¡Uff! qué cosa.
Aseguran que resistir la tentación de visitar los sitios de redes sociales para ver las actualizaciones es más difícil que rechazar una bebida o un cigarrillo. Sin duda lo es, ¿no creen? ¿No les pasa que en las mañanas lo primero que hacen es revisar su TL o ir directamente al Facebook abrazados románticamente de su teléfono?, pues en mi caso, lo confieso, así es.
Facebook y Twitter se han convertido en las redes sociales más populares y famosas del momento. Incluso los ‘smartphones‘ y ‘tablets‘ permiten estar conectados a ellas las 24 horas del día. Sí, leyeron bien las 24 horas del día, ¿no será mucho?. Entrar en el perfil de Facebook para comprobar si alguien ha comentado tu estado, si ha publicado una foto o bien ha cambiado su profile picture, si ha desayunado, comido, o hasta cenado, si ya se fue de vacaciones o si regresó, si cambió de novia, esposa, marido o amante, si ya se quitó los frenos, si engordó en las vacaciones, si por fin aprendió a escribir sin faltas de ortografía, es una tentación difícil, muy difícil de vencer.
Qué me dicen de leer las menciones en Twitter o los ‘tuits’ de los seguidores que se convierten en acciones diarias tan comunes como dormir o comer, de descargar nuestras frustraciones, de querer a veces cambiar el mundo desde una computadora y un espacio de solo 140 caractéres, increpar también al político sabelotodo o cuestionar al periodista estrella, de estar al pendiente de lo que pasa en tu ciudad o de las noticias nacionales, de las balaceras y zafarranchos polticos… En fin, la cosa es estar ahí pegado. De ahí probablemente que algunos tengamos adicción a las redes sociales.
Según un estudio realizado por la Booth School of Business de la Universidad de Chicago -y recogido por el diario británico The Telegraph-, tanto Facebook como Twitter causan más adicción en los usuarios que el alcohol o el tabaco. Para este estudio se realizaron 250 encuestas sobre los deseos diarios de los usuarios.
La encuesta concluye que dormir y el sexo son los dos deseos más anhelados durante el día (¿dormir?, ¿en serio dormir?) pero acceder a las redes sociales y el trabajo son los deseos más difíciles de resistir y más fáciles de satisfacer, (pues sí, no es como que te dé sueño y te quedes ahí tirada en cualquier parte de la oficina o el supermercado). En contraposición, el alcohol y el tabaco son deseos que se encuentran en niveles mucho más bajos a pesar de generar adicción.
Según revela el director del estudio, el doctor Wilhelm Hofmann, la forma de controlar esta adicción es resistir a la tentación ya que de esta manera se fortalece la fuerza de voluntad y cada día se tienen menos ganas de “caer en la tentación”.
No pues qué doctor tan sabio, dice que la forma de controlar la adicción es resistiéndola, ah, que doctorcito, yo lo que necesito es que me diga precisamente cómo controlarla, ¿qué hago?,¿voy al yoga?, ¿meditación trascendental? Quizá mi amiga @lamataviejitas pueda ayudarme más que el doctor Hofmann.
Pediré su consejo.

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